Cuando dudas de tu fe
Para los que sienten a Dios lejos
Lo que Laura vivió
Laura era profundamente religiosa, pero eso no la protegió de las dudas. Tuvo lo que los místicos llaman 'noches oscuras del alma'.
Hubo períodos donde Dios parecía completamente ausente. Donde sus oraciones rebotaban en el techo.
Ella lo llamó 'la desolación de mi Dios desconocido'. No fingió que todo estaba bien. Fue honesta con su sequedad espiritual.
Y siguió adelante. No porque sintiera a Dios, sino porque eligió creer incluso cuando no sentía nada.
“Ante el Ser divino la mente calla; el amor canta.”
Para ti
Las dudas no son el enemigo de la fe. Son parte del camino.
Si sientes a Dios lejos, no significa que te haya abandonado. A veces el silencio divino es una invitación a buscar de otra manera.
La fe no es sentir. Es elegir confiar cuando no sientes nada.
3 pasos prácticos
Habla con Dios como amigo
Olvida las fórmulas. Dile exactamente cómo te sientes. Incluso si es enojo. Él puede con tu honestidad.
Busca a Dios en la naturaleza
Laura encontraba a Dios en la selva. Sal. Mira un árbol. Observa el cielo. A veces Dios habla sin palabras.
No fuerces la fe
Si no crees, no finjas. Pero deja la puerta abierta. Di: 'No sé si estás ahí, pero si lo estás, ayúdame a verte'.
Dios —si estás ahí— te confieso que a veces no te siento. A veces dudo de todo. No te pido certezas. Te pido una señal pequeña, un susurro que me recuerde que no estoy hablando solo. Y si el silencio continúa, dame la fuerza para seguir buscándote. Amén.
Capítulos relacionados
Ve estos episodios de la serie para profundizar
Explora otros manuales
Ver todos los manuales